en tu penetrante mirada
en tu desnudo cuerpo,
sugerente, sin miedo.
Te veo en tus palabras,
entre sueños,
entre noches y días,
entre caricias y anhelos.
Te veo
en la distancia
en el tiempo,
de cálido cristal.
Te veo
en tus ojos
en la curva de tus pechos,
altiva y desafiante.
Te veo
entre rojo y negro,
rosa tu piel
de mujer soñada.

